Skip to main content

PROINSENER Energía en una empresa joven, nace en el 2012, pero lo hace con una base y conocimiento muy asentado en los principios y el funcionamiento del mercado. Y es así, porque sus cuatro socios fundadores son personas con un marcado carácter emprendedor pero con una larga y dilatada experiencia en el ámbito de la industria. Profesionales en resumen, con una clara vocación; crear empleo y riqueza en su entorno más cercano.

Así nace lo que hoy es un proyecto sólido y ambicioso, una empresa y un equipo que se define como fabricantes e integradores de soluciones energéticas modulares llave en mano. Soluciones que se materializan en contenedores metálicos, edificios prefabricados de hormigón, skid metálicos y cuadros eléctricos, entre otros, y que están presentes en plantas solares, parques eólicos, estaciones de bombeo, minería, etc.

Hoy, PROINSENER Energía puede presumir de trabajar en diferentes proyectos repartidos por todo el mundo; instalaciones que ya están funcionando en más de 20 países, como Chile, India, Australia, Alemania, Nigeria, Egipto, Rumanía, Jordania, Filipinas, etc.

Como dato de interés, PROINSENER Energía es integrador de la planta fotovoltaica más grande de Sudamérica, con una potencia de 246 MW.

¿Cuál es la propuesta de valor, las características que mejor definen el modelo de negocio de PROINSENER?

Diría que, sobre todo, es la actitud y la capacidad profesional de todo equipo para adaptar nuestros productos y soluciones a las necesidades siempre específicas y singulares de nuestros clientes. No rendirnos ante las dificultades, ante los retos, a veces imposibles, es una de las características que mejor nos define. Somos luchadores, sabemos que todo proyecto, pequeño o grande, requiere de la máxima atención por nuestra parte. Finalizar los procesos no significa dar por terminado el trabajo. Nuestra atención es constante, casi una obsesión, revisamos lo hecho, lo contrastamos y al final, cumplimos con los compromisos, con el cliente.

La transparencia en las relaciones con nuestros clientes es otra de las cualidades que resaltaría. Todos los proyectos suponen un reto y hablar claro forma parte de nuestra personalidad. Se nos valora por nuestro compromiso, por abordar sin miedo los proyectos más complejos y acompañar a los clientes en ese proceso, pero también sabemos decir que no, cuando la viabilidad no es posible.

AGA, una empresa con actitud resolutiva

 

¿Qué elementos destacarías de la relación profesional con AGA?

El descubrimiento de AGA, que yo tuve la suerte de propiciar, fue de forma casual. La toma de contacto con el producto, unas cerraduras instaladas en unos armarios metálicos, llamaron mi atención y después de analizarlo, el interés por saber más de la marca se me antojó necesario. A partir de ahí, entramos en contacto y la sensación positiva se confirmó cuando AGA empezó a suministrarnos material. La actitud resolutiva de la empresa, el trato y la cercanía de sus interlocutores, vino a reafirmar el compromiso por mantener y afianzar una relación comercial que solo tiene ventajas para ambas partes.

El contacto directo y cercano con el responsable comercial en la zona, Juan Manuel Rodriguez Zapirain, hace más fácil la relación. Su total disposición, cuando es necesario, para atender nuestras demandas y urgencias en el suministro de material, junto con la respuesta en el servido de AGA, es de agradecer.

El trabajo con la oficina técnica, con las personas que nos atienden es otro punto a destacar. La colaboración y atención con la que somos correspondidos, es sin duda una ventaja competitiva que desde PROINSENER sabemos valorar.

Partimos de un principio del que ambas empresas somos partícipes; la seguridad es un factor clave. En muchas de las instalaciones realizadas intervienen equipos de alta tensión, un asunto lo suficientemente importante como para dedicarle la atención que merece. En este caso, y para resolverlo, AGA nos provee de soluciones de enclavamiento que solventan este problema. Se trata de combinaciones de cerraduras mecánicas que gracias a unos protocolos de funcionamiento muy estrictos, protegen a los trabajadores y trabajadoras de un posible accidente.

Como anécdota, para entender el compromiso de AGA con sus clientes, puedo contar lo ocurrido en la entrega de un pedido donde un error en la codificación de una llave, suponía el fallo de todo el conjunto de cerraduras. Sin apenas darnos tiempo a detectar el origen del problema, ya estaban en AGA fabricando las nuevas cerraduras con la codificación correcta. Al día siguiente teníamos el nuevo material en nuestras instalaciones.

Tecnología y corazón

 

¿Desde tu experiencia, como ves la situación actual del sector energético y su evolución?

En los años que llevo trabajando he sido testigo de constantes cambios y evolución de este sector. Las empresas que trabajamos directa o indirectamente en este terreno sabemos que hay que estar preparados para abordar retos que a veces son de gran magnitud. La crisis vivida recientemente con el CORONAVIRUS, es una muestra de los que nos exige el mercado para abordar con éxito nuevos obstáculos. Esta crisis nos ha tocado como a casi todos, pero no nos ha hundido. Hemos salido más fuertes, sabiendo que la vacuna a inocular en PROINSENER está en su propio ADN, y la receta para mantenerse vivo, es más colaboración, más ambición y más trabajo en equipo.

Mirando al pasado y viendo cómo se proyecta este en el futuro, puedo adivinar que la cadena de suministro seguirá siendo un factor determinante en nuestros objetivos y en el sector en general. La apuesta por proveedores locales, nacionales y de ámbito europeo vienen a solucionar en parte este problema, pero la situación actual genera todavía cierta incertidumbre. La relación con AGA forma parte de ese nuevo modelo al que deberíamos aspirar, un pull de empresas, sobre todo fabricantes, cuya finalidad sea transformar y avanzar en la fabricación, el almacenamiento y la logística para convertirlos en fases lo más eficientes posible, capaces en último lugar de garantizar el suministro, la calidad y un servicio excelente al cliente.

No sé cómo será el futuro del sector, ni si la evolución nos hará cambiar el modelo de negocio, lo que si tengo claro es que la clave de nuestro éxito está, no en la tecnología, que es una parte importante del propio desarrollo de la empresa, sino en el corazón que ponemos en cada uno de los proyectos que abordamos. Esa combinación entre tecnología y corazón hace que el trabajo se convierta en algo, casi artesanal. Clientes como GAMESA, ARTECHE, JEMA Energy…. estoy convencida que ven en nuestra relación, además del nivel de respuesta y las cualidades del producto, esa otra parte más humana.